Recursos y novedades

El emprendimiento en Aragón; algunos datos

Os presentamos las conclusiones principales del Estudio GEM 2018-2019 para Aragón.

¿Que qué es el estudio GEM?

Viene de “Global Entrepreneurship Monitor », un observatorio internacional de la actividad emprendedora que tiene periodicidad anual y que se desarrolla desde 1999 por universidades, institutos de investigación e instituciones de fomento a la creación de empresas en aproximadamente setenta países.

La Universidad de Zaragoza, apoyada por diversas instituciones, elabora para Aragón el informe sobre la situación de la actividad emprendedora en nuestra Comunidad Autónoma a partir de los datos proporcionados por el observatorio global.

Aquí os dejamos un resumen de las conclusiones pero podéis consultar el informe completo en el enlace.

 

  • El índice de actividad emprendedora (TEA) alcanza en 2018 un valor de 4,8, lo que significa que un 4,8% de la población aragonesa con edad comprendida entre los 16 y los 64 años se encontraba desarrollando un proyecto emprendedor con antigüedad inferior a 42 meses. Esta cifra es un 26% superior a la obtenida en 2017 (3,8%) y un 45% más elevada que el mínimo alcanzado en 2016 (3,3%) y constituye, además, el valor más elevado de los últimos años
  • Los niveles de emprendimiento son, en Aragón, inferiores al promedio nacional, donde este indicador se sitúo en el 6,4%. Este menor nivel del índice TEA en Aragón no debe resultar sorprendente, en la medida en que dicho indicador se ha mantenido sistemáticamente entre uno y dos puntos por debajo de la media del país. Aragón no ha sido tradicionalmente (tampoco España) una comunidad emprendedora, por lo que los indicadores de creación de empresas han sido comparativamente bajos. Sin embargo, Aragón arroja mejores datos que la media en la tasa de supervivencia y consolidación. En todo caso, esta cifra debe analizarse conjuntamente
  • el emprendimiento potencial (personas que manifiestan voluntad de emprender)  ha crecido de forma importante y afecta aproximadamente a 62.400 aragoneses (un 7,7% de la población entre 18 y 64 años). Se trata de un dato altamente positivo que rompe con la tendencia decreciente de los últimos años.
  • Aproximadamente dos de cada tres nuevas iniciativas se ponen en marcha porque el emprendedor percibe una buena oportunidad de negocio, frente a un 20% de emprendedores que lo hace por necesidad (un 14% de entrevistados señala motivos de otra índole).
  • Por primera vez desde que se realiza el estudio, las mujeres emprendedoras superan a los hombres, de manera que estas son las propietarias del 53,4% de las empresas de reciente creación.
  • La edad media del emprendedor incipiente es de 42,7 años, similar a la del año anterior (42,5 años).
  • Predomina la educación superior y una mayoría (el 51,7%) había recibido formación específica en materias relacionadas con el emprendimiento.
  • La inversión media por proyecto se sitúa ligeramente por debajo de los 25.000 euros.
  • Las percepciones y actitudes de la población rural y urbana no son, en lo sustancial, diferentes, aunque sí difiere la percepción de oportunidades: casi el 30% de los residentes en los municipios de mayor tamaño entienden que hay buenas oportunidades de negocio, frente a un 15% en las localidades que no alcanzan los 5.000 habitantes.
  • El porcentaje de emprendedores ha sido tradicionalmente (la excepción tuvo lugar en 2017), superior en el ámbito rural. El año 2018 mantiene (incluso acrecienta) este patrón, de manera que en este último año el emprendimiento rural (8,0% de la población residente en estas localidades) duplicó al urbano (3,8%). También es muy superior el emprendimiento consolidado (13,1% en el medio rural, 6,1% en el urbano) mientras el emprendimiento potencial es similar en ambos entornos (7,8% frente al 7,7%).
  • Los valores y actitudes de los jóvenes (entendiendo como tales a aquellos aragoneses con edad inferior a 35 años) con respecto al emprendimiento no difieren, en lo sustancial, de los observados en la población adulta.
  • Los niveles de actividad empresarial son superiores en los jóvenes cuando se analizan las iniciativas emprendedoras potenciales (10,1% frente al 6,8% de los adultos) y las nacientes (3,0% vs 1,6%) y algo inferiores en las iniciativas nuevas (2,1% en los jóvenes, 3,1% en los adultos).