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EMPRENDER Y EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

Cómo saber si lo sufres y consejos para superarlo

¿Cuando entregas un trabajo o encargo siempre piensas que lo podrías haber hecho mejor?

¿No pides ayuda a los demás por miedo a que piensen que no estás suficientemente preparado?

¿Evitas hablar mucho de tu trabajo para que no se den cuenta de que no eres experto en el tema y que te queda mucho por aprender?

¿Te comparas con otros emprendedores que crees que si que están capacitados?

¿Cobras menos por tus trabajos porque no crees justo cobrar más por lo que otros harían mejor?

¿Tienes miedo a asociarte con otros emprendedores porque no te consideras a su altura?

¿Cada vez que afrontas un nuevo trabajo o encargo sientes mucho estrés y ansiedad?

Si has contestado si a alguna de estas preguntas tienes o has tenido el síndrome del impostor. Este síndrome es un cuadro psicológico en el que la gente se siente incapaz de internalizar sus logros y sufre un miedo persistente de ser descubierto como un fraude. Como consecuencia de esto se limita a la hora de crecer e incluso puede ser la causa del abandono de interesantes proyectos.

Es muy típico en emprendedores, les causa inseguridad en su proyecto, miedo al fracaso, estrés, bloqueo y la sensación de que llegar hasta donde ha llegado ha sido solo cuestión de suerte, no de sus capacidades, y que en cualquier momento puede acabarse esa suerte y llegar el fracaso. Los estudios dicen que es mayor en mujeres emprendedoras, quizás por la falta de referentes de éxito y por la presión que suponen las esperanzas creadas en los últimos años en la mujer como profesional.

Puede parecer que el síndrome no nos afecta pero se ve en pequeñas cosas que hacemos y decisiones que tomamos diariamente. Por ejemplo si esperas a que haya unas condiciones demasiado perfectas para dar un paso más en tu proyecto, si procastinas para no hacer esa tarea que te saca de tu zona de confort y te causa dudas, o si dilatas en el tiempo más de lo que deberías la toma de decisiones importantes para tu negocio. En realidad todo son excusas para no fracasar, son pensamientos negativos que no nos dejan avanzar, y sabemos que no es fácil pero vamos a darte unos consejos para intentar superar ese síndrome del impostor y seguir adelante con tu proyecto de emprendimiento.

  1. Reconoce tus logros. Realiza el ejercicio de poner por escrito los logros importantes que vas consiguiendo para tu proyecto y cuando tengas dudas de si seguir o no adelante revísalos, te ayudará a recordar lo que vales.
  2. Admite los elogios. Cuando alguien te hable bien de tu proyecto no te justifiques, solo da las gracias, no tienes que dar explicaciones ni argumentos a tu favor, tu buen hacer es una realidad y debes reconocerla.
  3. Contra los pensamientos negativos frases positivas. No hay nada como afrontar un nuevo hito en tu proyecto pensando "lo voy a hacer genial" "hoy va a ser un gran día" Si empezamos la tarea pensando que no somos capaces seguramente no tardaremos 2 minutos en dejarla sin acabar.
  4. Aprende a aceptar los errores y decepciones. Los días de un emprendedor no son todos maravillosos, ni todas las tareas y proyectos salen bien a la primera, pero si te caes te levantas y sigues, y si lo haces demuestras tu resilencia y tu fortaleza, se consciente de ellas.
  5. Enfócate en los hechos y datos objetivos, esos que muestran cómo va el proyecto y no se pueden maquillar, no en sensaciones que, si tienes el síndrome del impostor, llenarán tu cabeza de pensamientos negativos y bloqueantes.
  6. Crea una red de apoyo. Sentirte rodeado por una red de emprendedores que ha podido pasar o está pasando por lo mismo que tú te va a hacer sentir que no estás solo. 

Si necesitas una red de apoyo ¡apúntate a La Era Rural!, y si ya formas parte de ella aprovecha todo lo que tiene para ofrecerte y conoce a otros emprendedores, busca sinergias, pide ayuda y conversa, seguro que alguien tiene algo que aportarte.

Y ante todo, deja fuera los pensamientos negativos y ¡cree en tí! Has llegado donde estás gracias a tu empuje, tu valentía, y todas las habilidades que debes reconcerte.